Lincoln Blanca
(desde 150€)
Precio Barcelona ciudad o municipios alrededor
🚐 Tour de 1 hora de duración
📍 Tú eliges el inicio y destino
🎶 Música de fiesta a tu gusto
✨ Luces LED de colores
🎤 ¡Karaoke en este vehículo!
🍾 Botellas de cava de cortesía
🥤 Refrescos incluidos
🍬 Chucherías de regalo
Imagínate estar con tu grupo de amigos o familiares, copa en mano, música de tu propio estilo musical a todo volumen y las luces LED ambientando el interior del vehículo, viendo Barcelona por la ventana… así se vive una noche especial en nuestra limusina Lincoln blanca.
Un momento realmente divertido en el que sólo se respira un ambiente de fiesta, sin preocuparte por el tráfico, sin prisas, lo que se dice disfrutar del momento rodeado de los tuyos en una pedazo de limusina.
¿Quieres saber si está libre?
No hay cartel luminoso. No hay alfombra roja. Pero en cuanto ves llegar la limusina Lincoln Blanca, sabes que comienza algo buenísimo. Las miradas del resto de personas de por la calle se clavan en ese vehículo. Y cuando el chofer se baja y se abren las puertas, se ven las pedazo de luces y se escucha el potente equipo de sonido de dentro. Subís. Barcelona os espera de fiesta.
En la ciudad donde todos corren, tú decides frenar el tiempo. Un trago de cava frío. Una canción que te lanza directo a los recuerdos de hace años. Las risas comienzan a subir de volumen mientras las calles desfilan por los cristales tintados. El Raval, el Born, la Diagonal… todo pasa como un videoclip perfectamente montado, con tu gente y tú en el centro del encuadre. No hay prisa. No hay protocolo. Sólo el trayecto y lo que decidáis hacer.
La Lincoln Blanca no es un transporte. Es una pausa brutal en la rutina. Un espacio de 8 plazas que no entiende de relojes, donde el aire acondicionado choca con el calor de la celebración, donde nadie habla de trabajo ni de horarios. Aquí se brinda por los años vividos, por los errores cometidos y por las locuras que aún quedan por hacer. Es el lugar donde se disparan los móviles para capturar ese plano perfecto.
¿Dónde empieza todo? Donde tú digas. ¿Dónde termina? Ojalá que no lo haga. El tour por Barcelona puede durar una hora, pero lo que pasa ahí dentro se queda con vosotros mucho más. Esto no es una limusina. Es una cápsula de adrenalina, de fiesta, de confesiones, de carcajadas, de historias que luego se cuentan a medias. Y si sabes lo que buscas, ya sabes dónde subirte, en la preciosa Lincoln Blanca.






